Redactado por David Gómez (@DavidGmez99)
Del infierno a la peor de las pesadillas. Así se puede traducir el debut del Atlético de Madrid en la actual edición de la UEFA Champions League. Y es que no se presentaba asequible la visita del subcampeón de Europa al Pireo. El Olympiacos de Míchel, que ya había sorprendido a propios y extraños en el continente por su fortaleza como local, bien se lo hizo saber a los guerreros de Simeone, que fueron superados en todo momento por los helenos, que firmaron un encuentro para recordar. Todo le salió a pedir de boca al dominador del fútbol griego en la actualidad. Al primer minuto, el capitán colchonero Gabi ya contaba con una tarjeta amarilla en su casillero. Tres minutos después, Mario Mandžukić se fracturó la nariz en un choque con Kasami, muy agresivo durante todo el encuentro. Por si fuera poco, Masuaku aprovechó un error garrafal de la defensa y Jan Oblak (debutante en la portería rojiblanca) para perforar el arco rojiblanco y marcar el primer tanto para Olympiacos.
Desde ese momento, el Atlético de Madrid siempre fue a remolque. Ni por el centro, ni por las bandas. Asomaba tímidamente Juanfran en un principio, y Ansaldi posteriormente, pero Raúl García no inquietaba a Roberto. A pesar de ello, los rojiblancos tenían la posesión. Y cuando más parecía que dominaban el partido, 'Chori' Domínguez se marcó una jugada portentosa por la izquierda. Mitroglou, en un movimiento magistral, dejó pasar el cuero, que rebotó a Mario Suárez y le cayó a Afellay para que hiciera el 2-0. Ni en sus mejores sueños Míchel y Alkorta habían imaginado un partido así. Sin embargo, para ganar al Atlético menos brillante se necesita picar y picar, porque la fe de los atléticos es inquebrantable. Y entre ese camión de fe apareció Arda Turan, para combinar con Ansaldi y ayudar a que Mandžukić recortara distancias. El Atlético estaba en el partido, y salió en tromba a por él en la segunda mitad. Pero encontraba en Olympiacos el fiel reflejo de su estilo y manera de jugar. Un equipo aguerrido, fuerte atrás y contundente arriba. Con la entrada de Griezmann y Koke en el medio, el Atlético gozó de sus mejores momentos, pero fue frenado por el muro de Roberto. Y otra vez Olympiacos, tras un error de Ansaldi, sentenció a los rojiblancos, con un tanto de Mitroglou que redondeó el espectacular partido del talentoso ariete griego. Ni la entrada de un desacertado Cerci ni el gol final de Griezmann puso en aprietos a los griegos. Olympiacos había hecho de su infierno un fortín, otra vez más. Y esta vez frente al subcampeón de Europa.
Y es que las cosas no se han puesto del todo a favor para los pupilos del 'Cholo'. En el otro partido del Grupo A, la Juventus de Turín hizo valer su superioridad en el regreso del Malmö FF a la Champions y ganó a los suecos con un doblete de Carlos Tévez en la segunda mitad. Sin Andrea Pirlo ni Paul Pogba, la Vecchia Signora de Allegri necesitaba hacer valer su supremacía para colocarse en el liderato del grupo. Lo intentaba un Malmö con mucho ímpetu pero con muy poca calidad. La primera mitad se sostuvo con un gran despliegue físico, pero en el segundo acto la mayor calidad de los bianconeri y el buen hacer goleador de Tévez hizo hinchar la rodilla a los visitantes. Destacar la actuación de los dos futbolistas españoles de la Juventus, tanto Fernando Llorente (al que le anularon un tanto) como Álvaro Morata, que debutó con el equipo italiano en Liga de Campeones- Así pues, el duelo directo entre Atlético y Juventus en la siguiente jornada de la Champions se antoja decisivo para el porvenir de los de Simeone en la máxima competición a nivel de clubes. Olympiacos visita Suecia. Míchel se frota las manos.


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