El
Athletic de Bilbao consiguió en Getafe su tercer triunfo consecutivo en apenas
dos semanas, esta victoria da alas al conjunto de Valverde, mismo equipo que
parecía abocado al fracaso en el inicio
de temporada con vistas a una campaña que pinta cada vez mejor para los leones.
Ayer tiraron de casta para arrancar una victoria del incómodo Coliseum Alfonso
Pérez, siempre aupados por su afición, cuyos cantos atronaban al desolado coliseo azulón y dejaban en evidencia
la falta de motivación de una afición local muy castigada pero que en las
últimas semanas se había acostumbrado a la zona media de la tabla. Como un tiro
sale este Athletic hacia los puestos de Europa League, que hoy por hoy tiene a
tan solo tres puntitos, pidió confianza en Valverde la directiva bilbaína y la
afición le dio otra parte, el Getafe, ese Getafe que aunque no juegue bien sus
partidos siempre se lo pone difícil al equipo contrario, complicado de explicar
y de definir la filosofía de los hombres de Contra, que tan pronto se motivan
por un par de paredes bien hechas, como dan el partido por perdido con pérdidas
absurdas.
Ayer el
partido comenzó dubitativo, con un Athletic que enseñaba las garras al Getafe,
que rápidamente se replegaba y guardaba sus armas. En ese momento de partido
llegó el turno de Álvarez Izaquierdo, que saco su repertorio de tarjetas para
amonestar a cuatro jugadores en apenas 8 minutos. Tuvo el protagonismo en
varios momentos del partido el colegiado, algo que enojó a una afición del
Getafe helada por el frío y pasmosa ante la quietud del partido. Todo parecía
muerto cuando un córner despertó e hizo rugir el fondo sur del Coliseum, sector
de la afición visitante, con un golazo de San José que dejó aun más frío al
Coliseum. Esto echó por tierra el cobarde planteamiento de un Cosmin Contra que
se desgañitaba en la banda animando a los suyos. Ya en la segunda parte,
despertó el Getafe del letargo en el que había vivido cómodamente toda la
primera mitad, con un remate extraño de Babá que salvo Iraizoz. Lo intentaba el
cuadro local, pero el Athletic presumió de oficio y se ordenó muy bien atrás.
El único momento feliz para los azulones ayer llegó en el minuto 71 cuando
entró al campo Pedro León, aclamado por la grada, e ilusionado ante el nuevo
proyecto de Contra, no defraudó el murciano, bien es cierto que está algo falto de ritmo, algo normal en su
situación. En el 89 hizo el 2-0 el Athletic con gol de falta directa de Beñat,
tras el que Lafita hizo el único gol azulón del partido, pudo empatar el Getafe
con los córners al final, pero ya era demasiado tarde.
Con
esta victoria, el Athletic mira para arriba mientras que el Getafe debe
espabilarse si no quiere volver a sentir el aliento des descenso en su nuca.
Redactado por @chiky_DMG18.
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