Se han cuestionado muchos aspectos del Atlético de Madrid en este inicio de temporada. Falta de solidez defensiva en algunos partidos, escasez de ideas arriba, los tópicos eternos de 'violencia' y 'balón parado'... Pero lo cierto es que pasito a pasito, partido a partido, los hombres del 'Cholo' están recuperando las señas de identidad que lo llevaron al éxito la pasada campaña. O quizás nunca las perdieron, solo las estaban regenerando. Sería estúpido pensar en hipótesis, como diría el bueno de Simeone. La realidad es que el Atlético, con su victoria frente al Córdoba en el Vicente Calderón por 4-2, se encuentra a tan solo un punto del liderato que ocupa un invencible Real Madrid. Los blancos, por cierto, perdieron su último partido en esta temporada con los rojiblancos y en el Bernabéu. Conviene no olvidarlo.
Como también conviene recordar que los colchoneros llevan 25 partidos de Liga consecutivos en el Estadio Vicente Calderón. Corría un 12 de mayo del 2013 cuando el ya campeón Barcelona remontaba el tanto inicial de Falcao con goles de Alexis Sánchez y Gabi en propia puerta. Para hacernos una idea: la racha maldita de los 14 años entre Atlético y Real Madrid seguía vigente, solo hasta cinco días después. El resto es historia, la que no deja de escribir el 'Cholo' con sus jugadores. Porque visitar la ribera del Manzanares es sinónimo de derrota, o al menos de no salir vencedor. Porque 11 gladiadores rojiblancos, con batallas mejores o peores, compiten como nadie en su feudo. Bien lo supo el Córdoba, quien no pisaba dicho césped desde los tiempos de Aragonés, Adelardo, Gárate y compañía, cuando el espíritu del '74 todavía ni existía. Se forjaba entonces el mejor Atlético que se había visto jamás. Como si de una retrospección en el tiempo se tratara, colchoneros y verdiblancos salieron a por el partido. La evidente superioridad del campeón de Liga se tradujo en un dominio territorial de los de Simeone, que el Córdoba solo pudo contrarrestar con algún contragolpe peligroso de Ghilas.
Lo intentó el Atlético de todas las maneras, con Koke fogueando su excelente partido a fuego lento, haciendo sonar el larguero de Juan Carlos como si de un hermoso vals se tratara. Quizás añorara el vallecano algún truco de magia de su socio Arda, pero el turco se encontraba ausente. El peligro pues, venía por las bandas, con un Siqueira incisivo e incansable en ataque. Pero nadie tan insistente como Antoine Griezmann. El francés, guerrero novel y talentoso, se encargó de esfumar de un plumazo las dudas que flotaban sobre él. Cayó del cielo un balón colgado por Koke al área, 'Grizi' recortó hacia la izquierda a su par, y su disparo defectuoso se coló en el fondo de las mallas con la colaboración de Luso. Un tanto ortodoxo, a la remanguillé como dirían en su tierra, pero valía igual. El Atleti se iba con ventaja al descanso. Pero los de Djukic, lejos de rendirse, salieron con el convencimiento de remontar la contienda, o de por lo menos hacerse notar. Y lo consiguieron. De una manera un tanto estúpida llegaría el córner que supuso el empate cordobés. Fede Cartabia, quien había amargado a Siqueira en tan polémica jugada, la puso como la seda a la cabeza de Nabil Ghilas. Gol del rival al Atlético en el Calderón y de córner casi 3 años después del último. El Atleti tomaba de su propia medicina.
Pero los hombres del 'Cholo' son de cura rápida y repentina. Los efectos secundarios fueron irreversibles para el Córdoba. Arda sacó su mejor versión, Juanfran se unió como un puñal al ataque, Koke sacó su guante y Griezmann demostró que la del sábado era su noche. Tan solo cinco minutos después del empate visitante, Juanfran puso un centro al primer palo, donde el pequeño Antoine se elevó como nadie. Doblete del francés, que adelantaba de nuevo al Atlético. Y esta vez, los de Simeone no volverían a fallar. Casi sin tiempo para pestañear, Koke y su magistral diestra colgaron una falta al corazón del área chica, donde Juan Carlos se elevó hacia una pelota a la que no llegaría nunca. Don Jorge Resurrección Merodio, ese hombre de 22 años con madurez de 30, había decidido que ese cuero iría a la cabeza de Mandžukić. Y el croata, casi sin querer, redondeaba con un tanto un partido magistral. Porque si hablamos de 'Mandzu', hemos de hacerlo del mejor delantero defensivo de la Liga. Corre, pelea, roba, aguanta el cuero y marca. Un esfuerzo que el Calderón honra, tanto como el ímpetu de 'Cebolla' Rodríguez cada minuto que pisaba el césped del Manzanares. Como el acierto de Raúl García, que por inercia y casi sin tocarla (el balón rebotó en Pinillos) hizo que el pase teledirigido de Koke sentenciara el partido, aunque Ghilas se empeñara en maquillar el resultado y la buena imagen del Córdoba colocando en la escuadra un balón que Juanfran dejó muerto en el área. Pero la victoria se quedaba de nuevo en casa, en la del campeón de Liga. Conviene no olvidarlo, señor Tebas. Ese es el mejor premio, el que el Atlético está dispuesto a conquistar de nuevo. De momento, continúa al acecho del liderato.

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