En una tarde lluviosa, el Espanyol logró la tercera victoria de la temporada tras sobrevivir con coraje ante el Levante. El equipo más goleado de la Liga (27 dianas), sin embargo se adelantó en el marcador muy pronto. Pero el tanto de Morales lo anularon de forma consecutiva Caicedo y Sergio García, la pareja de moda en el equipo perico. En el segundo tiempo buscó el empate el Levante y luchó hasta la extenuación el Espanyol por evitarlo, sin llegar apenas a la portería rival. Tres puntos de oxígeno vitales.
Visto lo sucedio en Bilbao y ante la necesidad de taponar vías de agua atrás, Sergio González optó por darle otra vuelta de tuerca al once titular. En defensa dejó en el banquillo a Javi López y Álvaro y dio entrada a Arbilla y el joven Eric. En la medular sentó a Abraham y salió con Salva Sevilla, y arriba Caicedo en lugar de Stuani. Tras cinco partidos seguidos sin ganar, con quien fuera y cómo fuese no había otra que ganar al Levante bajo la pertinaz lluvia. En otro fallo más a balón parado llegó el 0-1, apenas diez minutos iniciado el partido. Un córner lanzado por Ivanscvhitz lo remata en primera instancia David Navarro, tras fallo de marcaje de Colotto. El rechace de Csilla lo toma Morales, que libre de marca (Lucas Vázquez estaba allí), empuja el balón a la red. Sexto gol a balón parado que encajaba el Espanyol.
Menos mal que minutos después el equipo blanquiazul lograba el empate. A través de Caicedo (segundo tanto en blanquiazul), que dentro del área rival aprovechaba una pelota robada por Lucas Vázquez y cuyo remarte daba precisamente en las botas del ecuatoriano. Un gran respiro sin duda para los pericos. Que en los minutos siguientes buscaron el segundo con ahínco. Lo volvió a tener Lucas Vázquez, a un buen pase interior de Salva Sevilla, pero el balón se le fue alto tras ensayar desde la frontal del área.
Al Levante le hurtaron un posible gol legal sobre el minuto veinticinco. Era un golpe franco en la frontal del área. Arbilla no interpretó bien el fuera de juego, y habilitó a Casadesús para que fusilara a Casilla. El árbitro, a instancias del línier, invalidó el que pudo ser el 1-2. Sobre la media hora, el 2-1. Cómo no, obra de Sergio García. Recibió una asistencia de Víctor Sánchez que había robado el balón en la medular. Marchó por velocidad y desde la frontal del área tiró con la zurda razo y al palo largo de la meta de Mariño. Cuarto gol en la temporada y el que le igualaba junto a Osvaldo y Verdú como mejores goleadores (16 tantos) en el recinto blanquiazul.
Bajo la pertinaz cortina de agua el césped se fue poniendo muy difícil en el segundo acto. Pero el Levante buscó empatar a toda costa mientras sufría el Espanyol. Morales, sobre la hora de juego, tuvo la opción más clara, pero tiró desviado. A los blanquiazules se les ponía cada vez más complicado pasar del medio campo. Optó Sergio González por sentar a Salva Sevilla y sacar un tercer central: Álvaro. Su colega Lucas Alcaraz sacó a El Zhar por Ivanschitz para refrescar el ataque. En los diez minutos finales Stuani salió por Caicedo, apladido por la grada. Las prisas eran para el Levante. El Espanyol, agazapado, esperaba aprovechar alguna contra. Embarrado el césped, cualquier error podía ser fatal. De ahí un último cambio, de Abraham por Lucas, para amarrar definitivamente y frenar al rival en la medular

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