Albacete y Zaragoza resolvieron un encuentro con varias alternativas con un empate que no le sirve a ninguno de los dos para conseguir los objetivos que buscaban en el Carlos Belmonte: los manchegos, salir del descenso en el que se encuentran desde la 7ª jornada; los aragoneses, volver a la zona de promoción de ascenso de la que les ha desbancado la Ponferradina, recuperando precisamente esa sexta plaza que los maños les habían arrebatado en la jornada anterior.
Pese a jugar los últimos quince minutos con un jugador menos por la expulsión de Jaime Romero, cuando apenas llevaba media hora en el campo, los de Popovic sacaron un punto merced a que rentabilizaron al máximo sus ocasiones ante un cuadro local que cumple su tercera semana sin conocer la derrota.
El primer acercamiento del Zaragoza se tradujo en gol. Fue un contragolpe ejecutado por el delantero Borja Bastón, que cayó a banda izquierda para, posteriormente, arrastrar a varios defensores locales y cambiar de banda el balón, dejándolo franco a un Eldin que una jornada más volvió a lucir su calidad sacándose un disparo bombeado que se alojó en la escuadra derecha de la portería albaceteña, tras golpear ligeramente en la espalda de Jorge Díaz.
Habían pasado siete minutos del pitido inicial. El tanto no afectó a un Albacete que dominaba el balón y que entraba una y otra vez por la banda derecha a través del extremo Keko, quien se convirtió en una auténtica pesadilla en el primer acto para Diogo, hoy lateral izquierdo del cuadro maño.
Cidoncha estuvo en los dos goles manchegos
Fruto de esa insistencia, aunque por el centro, llegaría el tanto de Jorge Díaz -minuto treinta y cinco- tras robar éste un balón en la frontal que dejó a un Cidoncha que, tras dar un soberbbio pase de tacón de espaldas, dejó al uruguayo solo para que este batiera a Whalley con un sutil toque.
Fruto de esa insistencia, aunque por el centro, llegaría el tanto de Jorge Díaz -minuto treinta y cinco- tras robar éste un balón en la frontal que dejó a un Cidoncha que, tras dar un soberbbio pase de tacón de espaldas, dejó al uruguayo solo para que este batiera a Whalley con un sutil toque.
Con el Albacete dominando y el Zaragoza buscando contragolpes se acabó la primera parte y comenzó la segunda. Mandaba el cuadro de Luis César Sampedro con un Keko inconmensurable por banda diestra que, en una de esas internadas, en el minuto 54, puso un balón al segundo palo que despejó de puños Whalley, quien no pudo evitar que Cidoncha aprovechara el rechace para hacer el dos a uno a puerta vacía.
Pese a ese dominio, Jaime Romero empató en el minuto 60 tras una nefasta salida del portero local Alberto, el cual midió mal y no se entendió con Pulido, dejando el balón al ex jugador blanco para que este estableciera las tablas en el marcador. El albaceteño no celebró el tanto y pidió perdón, con las manos juntas, a la que fue su afición.
Paradójicamente, Jaime pasó de héroe a villano para su equipo en el minuto 75, cuando fue expulsado al ver la segunda cartulina amarilla por una falta a Mario Ortiz, cuando apenas llevaba media hora en el campo, ya que había salido en el descanso sustituyendo a su compañero Willian José.
De ahí hasta el final del encuentro, el Albacete asedió la portería del Zaragoza una y otra vez. Whalley salvó a los suyos con una gran parada a tiro de Samu a dos minutos del final.

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