Villarreal
y Getafe se enfrentaron este jueves a las 20:00 en el Coliseum Alfonso Pérez
con el objetivo común de lograr la victoria para clasificarse a la semifinal de
la Copa del Rey, que ya son palabras mayores. Ambos conjuntos veían en el
horizonte al Barcelona, principal favorito para llevarse la Copa, después de
que se hayan eliminado los “cocos” del torneo, cada vez más infravalorado por
los aficionados del fútbol español, quiénes demandan una Copa a partido único
para dar cabida y posibilidad a grandes sorpresas, de manera paralela a lo que
ocurre en la FA Cup inglesa. No obstante, la iniciativa del conjunto azulón de
regalar una entrada por cada abonado al club, se vio reflejada en las gradas
del Alfonso Pérez, que reflejaron un ambiente de fiesta, merecido por el mero
hecho de haber llegado hasta unos cuartos de final tanto tiempo después. El
submarino amarillo partía con una ligera ventaja del partido de ida, tras
obtener un corto 1-0 en El Madrigal con gol de falta directa de Bruno en los
compases finales de partido.

Poco
empeño puso desde el inicio el Getafe, más preocupado por su límite situación
en la liga que por intentar remontar la eliminatoria, todo lo contrario que la
afición azulona, que esperaba vivir de nuevo una noche mágica en el Coliseum,
como en los viejos tiempos. 4 canteranos alineó de inició Quique Sánchez
Flores, aprovechando para dar descanso a piezas importantes como Sarabia o
Sammir. Por parte del Villarreal, llegó el esperado debut de Joel Campbell, que
vistió por primera vez la zamarra amarilla y que inquietó a la defensa azul en
varias ocasiones. Comenzó el partido de forma sosa, gris, poco apropiada para
unos cuartos de final en los que ambos conjuntos seguían vivos en la
eliminatoria. La primera ocasión más o menos clara llegó en las botas de Uche,
que volvía años después a la que fue su casa ataño. Decepción en el Coliseum
tanto al ver el once inicial, que daba señales de que el Getafe no iba a hacer
un esfuerzo sobrenatural para pasar la eliminatoria, como al ver los primeros
compases de partido, un Getafe seguro atrás como nos tiene acostumbrados, pero
con muy poca iniciativa en ataque. Ligero dominio del Villarreal en cuanto al
juego, pero para nada en las ocasiones, ya que estas no llegaron en ningún momento.
Así, de forma aburrida y monótona transcurrió la primera mitad del encuentro,
cómodo el Villarreal ante un Getafe que yacía inerte en el terreno de juego,
dando de vez en cuando atisbos de esperanza, aprovechados por la afición local
como una ráfaga de aire fresco, para animarse y despertarse del letargo al que
el conjunto azulón les tenía acostumbrados.
En resumen,
Marcelino y su Villarreal intentarán la machada en el Camp Nou, para lograr un
puesto en la final de esta edición de la Copa del Rey, después de acabar con la
lenta agonía del Getafe, que se despide tras haber pasado el corte por vez
doble, motivo para irse contento a casa, ahora toca centrarse en la liga. Redactado por @chiky_DMG18.
No hay comentarios:
Publicar un comentario