Eibar y
Getafe se enfrentaron ayer a las 22.00 en el Estadio Municipal de Ipurua, donde
los armeros vivieron, una vez más, un partido histórico. Le tocaba compadecer
esta vez al Getafe, conjunto inmerso en problemas de fichajes e impagos en los
últimos días. Como es sabido, las deudas han azotado mucho al Getafe, que ahora
se ve con dificultad para inscribir a sus recientes fichajes Juan Cala y
Fernando Aristeguieta en la Liga, debido en parte al tope salarial, que también
afecta a otros conjuntos de primera como el Elche. En una nube llegaba el Eibar
al partido, 8º con 23 puntos, enamorando con su juego y con su lucha ya no solo
a España, sino también a Europa. Este partido tenía un gran aliciente, los
armeros querían vengarse del conjunto de Quique Sánchez Flores, ya que el
Getafe infligió un doloroso y contundente global de 5-1 en la eliminatoria de
copa al equipo de Gaizka Garitano, que alabó al conjunto azulón en la rueda de
prensa previa al partido.
Desde
el primer minuto se vio que el ganador del partido iba a salir de alguna jugada
aislada, en parte por la gran lucha que mantenían ambos conjuntos en mitad de
cancha. Tanto Eibar como Getafe habían demostrado en lo que llevan de Liga que
saben a lo que juegan y que se defienden bien en busca de sus armas, pues bien,
eso ayer no cambió. Sorprendió los aproximadamente 50 aficionados azulones que
se desplazaron a Ipurua el once sacado por Quique, formado por un 5-3-2 con 3 centrales, Alexis,
Naldo y Velázquez. Nada que destacan hasta el minuto 20 de encuentro, cuando
Pedro León lanzó una falta idónea para el murciano por encima de la portería de
Irureta. A la segunda oportunidad que dispusieron los locales, llegó el gol de
los eibarreses, que maravilló a toda Ipurua. El ex-azulón Manu del Moral
culminó una jugada extraordinaria de pizarra del combinado de Garitano.
Actuación pasiva de la numerosa y frondosa defensa del Getafe, que vio como
manu batía a Codina en lo que suponía un auténtico golazo, dejando a Quique
Sánchez Flores con cara de circunstancias. Este gol descolocó por completo al
combinado azulón, que había comenzado bien el duelo. Así se llegó al descanso,
Ipurua era una fiesta, y no es para menos, porque lo del Eibar es un milagro,
pero de los de verdad.
Horriblemente
mal comenzó la segunda parte para el conjunto visitante, que encajó el segundo
gol cuando Capa, aprovechó un rebote de la zaga azulona para batir a Codina. Otro
error defensivo, esta vez del central uruguayo Velázquez, que erró en el despeje.
El Eibar continuaba en su sueño, Ipurua hacía la ola en un continuo monólogo de
los hombres de Garitano ante el combinado del Getafe, que parecía hechizado
ante la magia del templo armero. El partido se durmió entonces, el Getafe
asistía a la fiesta local y tan solo Pedro León consiguió crear un mínimo de
peligro sobre la meta de Irureta. Diego Castro llevó la incertidumbre al
estadio en el minuto 80, cuando anotó el gol que hacía el 2-1 en el marcador. A
pesar de esto, el Getafe estaba completamente muerto en el apartado físico, y
la victoria eibarresa apenas peligró.
Todo halago
es poco para definir a este Eibar, que con un presupuesto mínimo está sacando
un rendimiento máximo a sus escasos recursos tanto económicos como deportivos,
un auténtico milagro el de este equipo. Jornada tras jornada, los rivales se
rinden en calificativos positivos ante los hombres de Garitano. Esta vez fue el
Getafe quien se quitó el sombrero ante los armeros. Getafe, por cierto, que ve
muy de cerca los puestos de descenso tras acumular 8 partidos sin conocer la
victoria. Por su parte, los locales se vengan con suficiencia de la eliminación
el copa y se asoman a Europa League, ante la mirada de asombro de todos los
conjuntos de la Liga BBVA. Redactado por @chiky_DMG18.
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