11 enero 2015

La venganza es el manjar más sabroso

Eibar y Getafe se enfrentaron ayer a las 22.00 en el Estadio Municipal de Ipurua, donde los armeros vivieron, una vez más, un partido histórico. Le tocaba compadecer esta vez al Getafe, conjunto inmerso en problemas de fichajes e impagos en los últimos días. Como es sabido, las deudas han azotado mucho al Getafe, que ahora se ve con dificultad para inscribir a sus recientes fichajes Juan Cala y Fernando Aristeguieta en la Liga, debido en parte al tope salarial, que también afecta a otros conjuntos de primera como el Elche. En una nube llegaba el Eibar al partido, 8º con 23 puntos, enamorando con su juego y con su lucha ya no solo a España, sino también a Europa. Este partido tenía un gran aliciente, los armeros querían vengarse del conjunto de Quique Sánchez Flores, ya que el Getafe infligió un doloroso y contundente global de 5-1 en la eliminatoria de copa al equipo de Gaizka Garitano, que alabó al conjunto azulón en la rueda de prensa previa al partido.

Desde el primer minuto se vio que el ganador del partido iba a salir de alguna jugada aislada, en parte por la gran lucha que mantenían ambos conjuntos en mitad de cancha. Tanto Eibar como Getafe habían demostrado en lo que llevan de Liga que saben a lo que juegan y que se defienden bien en busca de sus armas, pues bien, eso ayer no cambió. Sorprendió los aproximadamente 50 aficionados azulones que se desplazaron a Ipurua el once sacado por Quique,  formado por un 5-3-2 con 3 centrales, Alexis, Naldo y Velázquez. Nada que destacan hasta el minuto 20 de encuentro, cuando Pedro León lanzó una falta idónea para el murciano por encima de la portería de Irureta. A la segunda oportunidad que dispusieron los locales, llegó el gol de los eibarreses, que maravilló a toda Ipurua. El ex-azulón Manu del Moral culminó una jugada extraordinaria de pizarra del combinado de Garitano. Actuación pasiva de la numerosa y frondosa defensa del Getafe, que vio como manu batía a Codina en lo que suponía un auténtico golazo, dejando a Quique Sánchez Flores con cara de circunstancias. Este gol descolocó por completo al combinado azulón, que había comenzado bien el duelo. Así se llegó al descanso, Ipurua era una fiesta, y no es para menos, porque lo del Eibar es un milagro, pero de los de verdad.

Horriblemente mal comenzó la segunda parte para el conjunto visitante, que encajó el segundo gol cuando Capa, aprovechó un rebote de la zaga azulona para batir a Codina. Otro error defensivo, esta vez del central uruguayo Velázquez, que erró en el despeje. El Eibar continuaba en su sueño, Ipurua hacía la ola en un continuo monólogo de los hombres de Garitano ante el combinado del Getafe, que parecía hechizado ante la magia del templo armero. El partido se durmió entonces, el Getafe asistía a la fiesta local y tan solo Pedro León consiguió crear un mínimo de peligro sobre la meta de Irureta. Diego Castro llevó la incertidumbre al estadio en el minuto 80, cuando anotó el gol que hacía el 2-1 en el marcador. A pesar de esto, el Getafe estaba completamente muerto en el apartado físico, y la victoria eibarresa apenas peligró.


Todo halago es poco para definir a este Eibar, que con un presupuesto mínimo está sacando un rendimiento máximo a sus escasos recursos tanto económicos como deportivos, un auténtico milagro el de este equipo. Jornada tras jornada, los rivales se rinden en calificativos positivos ante los hombres de Garitano. Esta vez fue el Getafe quien se quitó el sombrero ante los armeros. Getafe, por cierto, que ve muy de cerca los puestos de descenso tras acumular 8 partidos sin conocer la victoria. Por su parte, los locales se vengan con suficiencia de la eliminación el copa y se asoman a Europa League, ante la mirada de asombro de todos los conjuntos de la Liga BBVA. Redactado por @chiky_DMG18. 

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