19 marzo 2015

Atlético 1-0 Leverkusen: "Lucha, sentimiento y pasión"

Escrito por Alberto García (@Albertitogmlc)

Ayer la hinchada rojiblanca se levantó con ganas de apoyar a su equipo. Ayer colchoneros de toda la capital se citaron en su templo. Ayer Madrid desprendía un fuerte olor  a esperanza. Ayer el Atleti marcó un punto y a parte y demostró tener alma de campeón y una afición de las que te ponen los pelos de punta. 


Faltaban más de dos horas para el comienzo del encuentro y ya se aglomeraban masas en torno al purgatorio colchonero. Como unos feligreses a su religión, el apoyo incondicional de la grada fue determinante de cara al encuentro. El Calderón estaba que ardía y los decibelios aumentaban intensamente. 
Anoche en la ribera del Manzanares 54.000 almas contaron con la suerte de presenciar este épico duelo, que pondría final a la sequía de victorias rojiblanca.

La primera parte trajo consigo pocas ocasiones. El Bayer se controló en ataque, y los de Simeone veían el primer bache del encuentro al perder a Moya en el 23'. Obligados a confiar en un Oblak, al que no lo avalaba su pasado y que supo suplir con creces la ausencia del balear. 
Se cumplía el 27' y un trallazo de Mario Suarez ponía el 1-0. La eliminatoria se igualaba y el final del primer tiempo calmó los nervios en la grada local.

Tocaba fondo el descanso, y la batalla proseguía en su segunda entrega. Raúl García recalaba en el lugar de Cani. El Bayer se plantó fuerte en defensa y el Atlético apuraba para evitar la prórroga. 
La tensión aumentaba y la grada hacía honor a su honra, el Calderón no callaba y la prolongación de la eliminatoria se convirtió en una realidad.

La intensidad en la prórroga era altisima y Leno levantó su figura ante un disparo envenenado de Raul García a la escuadra. Las llegadas eran constantes y el asedio mutuo daría paso a los penaltis.

El Calderon temblaba, silencio profundo de cara a la ronda decisiva. Todo o nada. La gloria o la miseria. 

Lanzaban Raúl García, Mario Suarez, Griezmann, Koke y Torres por parte local.
Los germanos iban con Rolfes, Castro, Çalhanoglu, Toprak y Kissling. 

Tanto Raúl García como Çalhanoglu defraudarían su parte en el primer lanzamiento. Griezmann y Rolfes no perdonaban. Suarez y Castro igualaban la tanda a falta de la ultima ronda. Pero finalmente sería Torres quien desataría la euforia atlética tras la insufrible faena de octavos de final. Digno de un equipazo, el coraje de los de Simeone sigue sin tocar fondo y quien sabe por cuanto más.

El Atleti vuelve a estar un año más entre los ocho mejores de Europa y deja de lado la Champions para concentrarse en devolver al club a la tercera posición de la tabla.

En todo caso, el partido se cobró las bajas de Moyá, Raúl García y Mandzukic, que ya trabajan para estar disponibles lo antes posible.

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