Una declaración de intenciones, eso quiso transmitir Javi Gracia dando entrada a Camacho en el equipo, en lo que parecía una búsqueda en sí mismos para recuperar esas sensaciones perdidas precisamente durante el estancia de baja del maño. En un partido en el que los malaguistas debían subirse sí o sí al tren europeo si querían llegar con opciones reales y morales con posibilidades de optar al premio continental.
Con la misión de ganar y recuperar ese buen juego que les ha hecho ser una de las revelaciones del curso futbolístico, sobre todo en la primera vuelta salieron a por un Elche que llegó a verlas venir. El dominio y el control del juego era claramente blanquiazul ante un conjunto, el ilicitano que se limitaba a estar bien posicionado y dejando pocos espacios. Los equipos ya se saben la lección cuando visitan La Rosaleda.
En una de las pocas y primeras incursiones malacitanas que acabaron con remate entre los tres palos, Juanmi batió a Tyton con un remate de cabeza en posición antirreglamentaria. Acertó el asistente de Undian Mallenco. Pese a la superioridad en torno a la posesión del balón, el Elche no pasaba apuros y ni mucho menos, se dejaba la vida por poner en problemas a la zaga local.
Sin embargo, en una buena salida al contragolpe, Fayçal prolongó el balón a la altura del centro del campo y Víctor Rodríguez controla, se marcha por velocidad con la zaga del Málaga mal posicionada y se adentra en el área para servir en bandeja el esférico a Jonathas que, en el segundo palo remata a placer para adelantar a los ilicitanos. Mal la defensa blanquiazul que simplemente no estaba y que, Sánchez descolgado, validaba la posición de Víctor. 0-1 y a todos nos vino a la cabeza, la actitud de los alicantinos hace exactamente un año. Si antes lo pensamos, antes vemos como hasta dos jugadores ilicitanos yacían ‘doloridos’ en el terreno de juego. Los de Fran Escribá tenían el encuentro donde querían. Mientras, al Málaga le entró la pájara por el gol en contra y cometía imprecisiones en el centro del campo. Volvían viejos fantasmas del pasado.
Este partido no se le podía escapar al Málaga y para ello, Javi Gracia decidió dejar a Castillejo en la caseta durante el descanso para dar entrada a Javi Guerra. Había que ir a por el partido. Juanmi dispuso de la mejor ocasión del Málaga, a los tres minutos de la reanudación cuando remató en plancha un centro de Rosales que se le escapó a Tyton y que Amrabat en segunda instancia estrelló en el cuerpo del meta polaco del Elche.
La parroquia malaguista comenzaba a impacientarse con las pérdidas que tiempo de los ilicitanos, especialmente en la figura de su guardameta. Por otro lado, nada nuevo. El Elche salía con atrevimiento cada vez que disfrutaban de metros para salir rápidos ante la pasividad de los centrocampistas del Málaga que permanecían impasibles, así llegó un remate de Víctor que se marchó una cuarta del palo izquierdo de Kameni.
Para colmo, tras un centro de Samuel que se coló en la puerta ilicitana fue invalidado por una presunta falta de Amrabat sobre un adversario en la línea de gol. Falta que no se produjo porque el holandés-marroquí no llegó a contactar con el zaguero ilicitano. La suerte le era esquiva a un Málaga que veía anulado cualquier atisbo de reacción.
De ahí hasta el final, un concierto de despropósito e imprecisiones que no son más que el reflejo de un equipo que no es capaz de controlar la ansiedad que le provoca la presión de los rivales, tanto dentro como fuera del campo. Pasalic a dos del final puso la firma de una derrota dolorosa y que deja unas secuelas preocupantes para un equipo superado por las circunstancias y que Javi Guerra maquilló con un gol para la estadística.
Alberto Martínez. @SiempreRamosSi
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