Realizado por Pablo De La Calle (@DeusNeymar11)
En una victoria muy trabajada, tras un mal primer tiempo, el Espanyol se impuso al Granada con goles de Caicedo y Stuani. En ambos casos, merced a sendos centros medidos del joven Lucas Vázquez.
El Granada perdonó demasiado en el primer tiempo y lo acabó pagando muy caro. Acabó con diez en la recta final y perdiendo un empate. El Espanyol suma el séptimo partido consecutivo sin perder en su feudo. Y ahora, a seis puntos de la zona de descenso.
El Espanyol saltó al césped con el mismo once titular que lo hizo en el Camp Nou, salvo la entrada de Colotto en defensa por el joven Eric. Y durante la primera media hora el partido fue un auténtico tostón.
Ramplón en su juego, incluso temeroso al error, echado atrás el equipo blanquiazul, fue el Granada el que se decidió por producir algo de fútbol. Le penalizó su inocencia de cara a puerta, pues no en vano suma sólo 9 goles en lo que va de liga. También, la gran intuición de Kiko Casilla.
El meta perico atajó un disparo de Piti desde la frontal del área. Repitió en un testarazo, libre de marca, de Murillo tras un saque de córner y se jugó el tipo para detener otro remate más claro ante El Arabi.
El Espanyol no llegó a tirar a puerta rival hasta que se contaba la media hora de juego. Fue mediante un zurdazo de Víctor Sánchez, tras recibir un pase interior de Sergio García.
Visto que el Granada no se decidía a marcar, y el Espanyol seguía gris en su juego, desde la grada llegaron los primeros pitos. Eso espoléo algo más a los pericos, que en una contra lograron abrir el marcador. Fue tras una galopada de Lucas Vázquez por la banda derecha, que acabó con centro al punto de penalti. Roberto y sus centrales se quedaron estáticos y al unísono buscaron el remate Sergio García y Caicedo.
Un zurdazo del ecuatoriano hizo subir el gol al marcador, tercero en su cuenta particular y segundo consecutivo tras marcar contra el levante. Un respiro y quizá premio excesivo para el poco gasto que hasta entonces había hecho el equipo de Sergio González.
Acto seguido al gol perico pudo llegar el empate por parte del Granada. En una contra, Piti se plantó delante de Casilla quien en el área pequeña le ganó en el mano a mano en el que se cantaba como el 1-1. Esa ocasión dejó tocado al Granada, que se marchó al descanso con muchas dudas en su juego. El Espanyol, muy precavido, excesivamente pasivo, sobrevivió gracias a Casilla.
El comienzo del segundo tiempo trajo pocos cambios en la escenificación del partido. Pudo llegar al 2-0 a través de un zurdazo de Sergio Sánchez, que se estrelló en el travesaño, a poco más de diez minutos de la reanudación del juego. Pero lo que llegó al poco, ante la falta de presión y agresividad del Espanyol, fue el tanto del empate.
En un centro de Piti desde la banda izquierda, ni Casilla ni ninguno de los defensas hicieron nada para evitar que El Arabi acabara rematando al fondo de la red. El Espanyol seguía con una empanada monumental en su juego, y los pitos reaparecieron en la grada por momentos por el empate. Marchó Caicedo y entró Stuani.
De una falta lateral pudo llegar el segundo gol del Espanyol. Pero esta vez el meta Roberto estuvo acertado al atajar un zurdazo de Sergio García. Erró Salva Sevilla en un testarazo, solo ante el meta Roberto, a centro medido de Lucas Vázquez. Y al poco se fue el medio andaluz para que entrada Paco Montañés, ausente cuatro partidos por lesión.
El Granada, por la segunda amarilla a Juan carlos, se quedó en inferioridad a falta de diez minutos para el final. Colotto envió el segundo balón al travesaño, a centro de Lucas. Apretaba el Espanyol en los minutos finales todo lo que no lo había hecho con anterioridad.
De otro centro de Lucas Vázquez que remató Stuani llegó el 2-1 al filo del tiempo reglamentario. La grada estalló de alegría. No era para menos, porque los tres puntos se quedaban en casa ante un rival directo.
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